sábado, 16 de mayo de 2026

USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Considero que la Inteligencia Artificial (IA) es una herramienta muy útil y, por ello, la utilizo con frecuencia para hacer apuntes, entender mejor el temario, sacar las ideas principales de un artículo, mejorar mi redacción, etc.

Sin embargo, para realizar este trabajo en concreto no me apetecía utilizar la IA. Al ser algo creativo y como me gusta escribir preferí redactar los post yo misma. Preferí que todo lo relacionado con la racionalidad y la creatividad fuera fruto de mi trabajo y utilice la IA para pequeñas puntualizaciones técnicas. Por ejemplo, la mayoría de mis post tienen una imagen creada con IA. Además, una vez redactado el post le pedía a la IA que me detectará posibles errores ortográficos e ideas mal expresadas. También le pedí que me realizara una lista con las ideas principales de algunos de los artículos que he utilizado. No obstante, me di cuenta de que se inventaba alguna de estas ideas y por ello, le pedí que me dijera en que página exacta encontrar cada idea y así yo comprobaba y verificaba la información. Por último, le pedí ayuda para citar en APA 7. 

EL VALOR DE UNA SONRISA


Imagen creada con IA

Siempre me ha gustado sonreír. Creo que una sonrisa transmite mucho. Sonríes cuando alguien está nervioso, con el objetivo de tranquilizarlo y que perciba un apoyo. Sonríes sin esforzarte cuando estás muy feliz. Sonríes cuando ves a alguien a quien quieres. Sonríes para transmitir cercanía, para que el que te ve sonreír no tenga miedo y entienda que puede confiar en ti. Sonríes por educación o por cordialidad. Sonríes para hacerte más fuerte, buscando un nuevo comienzo tras una crisis, infundiéndote así a ti misma positividad.

Creo que muchas veces infravaloramos el poder que tiene una sonrisa. Una sonrisa es un puente entre dos personas. Como ya he mencionado, siempre me ha gustado mucho sonreír. Siempre he intentado sonreír a las personas de mi alrededor, desconocidos o conocidos. Debido a esta rara afición mía, me di cuenta de que con frecuencia las personas de tu alrededor te devuelven la sonrisa o el gesto amable. A lo largo de estos últimos meses, esta idea no deja de rondar por mi cabeza. Mi reflexión sobre este tema no cesa debido a que he observado un incremento en los gestos de amabilidad y en las sonrisas que me devuelven las personas. Este aumento viene de la mano de un aumento también en mi felicidad y en las sonrisas que regalo. Durante segundo de Bachillerato, cuando tenía una gran carga educativa y un alto nivel de estrés, mi sonrisa se desdibujó. Por ello, ahora que estoy estudiando la carrera de mis sueños y que soy más feliz, sonrío con más facilidad y, en consecuencia, las personas también me sonríen con más facilidad. Por ejemplo, a lo largo de esta semana dos señoras me han dicho que tengo unos ojos preciosos. Estos cumplidos han sido el efecto de un primer gesto amable que yo he tenido con ellas. Mi tesis es: cuando tienes un gesto amable con alguien, la mayoría de las veces es recompensado. 

Quiero destacar otra reacción fundamental que he detectado al aplicar esta filosofía de vida. Aunque normalmente mi gesto es agradecido y correspondido, me llama mucho la atención que la primera reacción de las personas siempre sea la sorpresa. Siempre observo un sobresalto inicial, un miedo a que mis intenciones no sean legítimas o una falta de costumbre a la idea de que un desconocido te va a ayudar. En la sociedad actual, estamos más acostumbrados a esperarnos el mal que el bien, a sentir miedo antes que confianza y a que nos abandonen en vez de ayudarnos. Esta desconfianza parece algo natural, ya que tenemos una visión antropológica pesimista. Esto es reflejado a la perfección por Hobbes con su frase: "El hombre es un lobo para el hombre". Esta visión defiende que, debido al egoísmo natural de los seres humanos, el estado de naturaleza sería un espacio horrible donde prevalecería la desconfianza sistemática y el miedo constante al otro. 

Personalmente, esta visión me parece triste. Es cierto que tampoco podemos olvidar la realidad de que no todas las personas son buenas y que, muchas veces, esta desconfianza nos ayuda a protegernos. No propongo ser ingenuos, propongo que, si podemos tener un pequeño gesto para alegrarle el día a alguien, lo llevemos a cabo sin vergüenza ni dudas. Optar por la amabilidad no es un camino difícil y, gracias a mis experiencias, puedo afirmar que te mejora la vida. En primer lugar, ver cómo los demás viven aunque sea un corto instante de felicidad te hace sentir más feliz y realizado. Asimismo, si necesitas ayuda, aquel al que tú has ayudado no dudará en brindártela. 

A veces pensamos que para conectar con los demás necesitamos grandes gestos. Sin embargo, la ciencia demuestra que a veces es suficiente con una simple sonrisa. Según la hipótesis de la "simulación encarnada" (Gallese, Eagle y Migone, 2007) nuestro cerebro está diseñado para "reflejar" lo que vemos en el otro. Cuando observas a alguien sonreír, tus neuronas activan automáticamente los mismos músculos faciales (específicamente el músculo cigomático) que usa la otra persona. Gracias a las neuronas espejo, tu cuerpo reconstruye internamente la sensación de felicidad que observas en el otro. Es decir, al ofrecer una sonrisa, estás activando un reflejo biológico de bienestar en el cerebro de quien te mira. 


Imagen de Pinterest: Neuronas espejo y empatía - Mariavaleras

Trasladando esta reflexión al ámbito pedagógico, considero que en el aula la sonrisa del docente es una herramienta fundamental para construir un espacio seguro. Como futuras educadoras, debemos ser conscientes de que el aprendizaje real solo ocurre cuando el niño se siente protegido y validado. Los niños perciben con mucha facilidad el estrés y el miedo de los adultos y, por ello, debemos cuidar nuestros gestos, tratando de transmitir confianza a través de una mirada amable y una sonrisa sincera. Así, enviaremos a nuestros alumnos un potente mensaje. Los invitaremos a confiar en nosotros/as, a disfrutar, a reír, a jugar y a aprender.

En conclusión, mis experiencias me han demostrado que la sonrisa y la amabilidad son dos de las fuerzas más transformadoras que poseemos. Es una acción muy pequeña, que puede parecer insignificante, pero que produce enormes beneficios tanto en nosotros mismos como en los demás. Los retos de la vida muchas veces no son fáciles, así que, si podemos ser amables ¿por qué vamos a elegir no serlo? No sabemos el día que puede estar viviendo la otra persona, pero lo que sí sabemos es que una sonrisa transmite mucho. 

Referencias: 

De las Heras, P. (18 de junio de 2021). ¿Es el hombre un lobo para el hombre? Ethic. 

Gallese, V., Eagle, M. N., y Migone, P. (2007). Entonamiento emocional: neuronas espejo y los apuntalamientos neuronales de las relaciones interpersonales. Aperturas Psicoanalíticas: Revista de Psicoanálisis, (26). 

viernes, 15 de mayo de 2026

LOS ABUELOS: UN AGENTE EDUCATIVO ESENCIAL Y ESPECIAL

Cuando recuerdo mi infancia, de manera inevitable me acuerdo también de mis abuelos. He tenido la gran suerte de crecer con ellos, con los cuatro. Son innumerables las experiencias que he vivido con ellos y puedo afirmar con total certeza que yo no sería yo sin esas vivencias. Entre esas experiencias recuerdo pasar el día con ellos cuando me ponía enferma o cuando no tenía clase, comer en casa de mi abuela materna los domingos, jugar en el patio con mi abuelo paterno mientras nos reíamos de sus chistes sobre el chatarrero, pasear con mi abuela paterna y que me comprara pegatinas, hacer "cocinitas" con mi abuela materna, comerme el jamón serrano que mi abuelo materno me daba a escondidas en Navidad...

Es raro, porque hay muchos momentos de mi infancia que he borrado de mi memoria, pero recuerdo todo lo que he vivido con mis abuelos como si fuera ayer. Además, aunque ahora el tipo de ocio ha cambiado, mis abuelos siguen siendo una parte fundamental de mi vida. Ahora, comparto momentos con ellos tan importantes como esas noches de verano en las que comparto habitación con mi abuela materna porque nadie más quiere dormir con nosotras debido a lo ruidosas que somos. Cuando voy a visitar a mis abuelos paternos, mi abuelo se alegra de verme más de lo que nadie se ha alegrado jamás y mi abuela está encantada de pasar tiempo charlando conmigo. Mi abuelo materno me sigue haciendo reír como cuando era pequeña y me sigue mimando de la misma forma.



Te puedo enumerar una serie de valores, conocimientos e ideas que he aprendido de cada uno de mis abuelos, pero la verdad es que esa lista no reunirá ni una cuarta parte de todo lo que he aprendido de ellos. Sin embargo, lo voy a intentar.


Mi abuela paterna (Lola) me ha transmitido su amor por las letras y la enseñanza. Me ha enseñado lo importante que es leer y dar rienda suelta a tu curiosidad y creatividad. Me enseñó a hacer torrijas, a ser organizada y, como ella decía cuando eramos pequeñas, a no "hacer marranatos en la mesa" . Me enseñó, con su ejemplo, a mantener una conversación interesante, a elegir las batallas que realmente merece la pena luchar y a transmitir templanza. Me encanta hablar con ella de libros y que me cuente historias. Me ha enseñado lo importante que es la cultura y el saber, no como un paso para aprobar exámenes, ganar dinero o como una mera formación profesional, sino como herramientas para alcanzar una mayor humanización.



Mi abuelo paterno (Enrique) me ha enseñado el significado de las palabras disciplina, valentía, tranquilidad, bondad y positivismo. Estoy segura de que mi fuerza de voluntad es un resultado de su labor educativa. Además, me ha transmitido toda esta fuerza y coraje a través de la bondad y la tranquilidad. Mi abuelo Enrique tiene un corazón enorme y es el ejemplo de que para enseñar a los niños a ser responsables y a tener disciplina no hace falta hacerlo a gritos, sino que lo aprenden a través del juego, el ejemplo y la comprensión. Mi abuelo Enrique siempre jugaba con nosotras y es uno de mis principales modelos a seguir. Le admiro muchísimo. 







Mi abuela materna (Isa) me ha enseñado a ser buena, empática, generosa y a cuidar de los demás. Diariamente, intento aplicarme su forma de ver la vida. No siempre lo consigo porque mi carácter es más fuerte que el suyo, pero su filosofía de vida, caracterizada por dar sin esperar nada a cambio, me ha parecido tan valiosa que todos los días la intento llevar a la práctica. Una de las características que más me definen es mi empatía. Siempre pienso en cómo se están sintiendo el resto, presto atención a sus movimientos y trato de imaginarme que están pensando. Es uno de los motivos por los que he elegido esta carrera, porque quería ayudar y proteger a los niños, en especial a aquellos que más lo necesitan. Estoy orgullosa de poder decir que he adquirido este rasgo de mi personalidad gracias a mi abuela Isa.


Mi abuelo materno (Manolo) me ha enseñado a reírme por cualquier tontería y la importancia de la familia. También me ha enseñado a tomarme las cosas en serio y a ser responsable, ya que cuando a mi abuelo el médico le hace una indicación o incluso cuando él mismo se propone algo lo ejecuta sin dudar ni flaquear. Por ejemplo, en las bodas de mis primos se ha propuesto no comprarse un traje nuevo y sigue su dieta a rajatabla. Los dos nos reímos cuando nos damos cuenta de los actos que hacemos igual, como comprobar siempre antes de cerrar el lavaplatos que las aspas giran, comernos la comida muy rápido y empezando siempre por lo que menos nos gusta, etc. Mi abuelo siempre está dispuesto a ayudar a aquellos que quiere cuando estos lo necesitan, sobre todo a mi abuela. Me ha enseñado la importancia de cuidar con pequeños actos simbólicos. 

 



Si tuviera que resumirlo en una sola frase, quizás demasiado simple afirmaría que mi racionalidad es el resultado de la labor educativa de mi abuela Lola, mi fortaleza es el resultado de la acción de mi abuelo Enrique, mi corazón es el resultado de la labor educativa de mi abuela Isa y mi sentido del humor es fruto de la acción de mi abuelo Manolo. Es decir, gran parte de mi identidad la he construido gracias a las experiencias y al ejemplo que me han proporcionado mis abuelos.

Según Martínez Martínez (2017) las transformaciones económicas y sociales del siglo XXI han otorgado a los abuelos un papel protagonista y activo en la educación de sus nietos. Son una pieza clave en la educación informal a través de la transmisión de valores de humanización como la sabiduría, la empatía, el sentido del humor y la perseverancia. Es decir, este nuevo rol de los abuelos no se limita solo al cuidado físico o la custodia, sino que implica una participación directa en la formación de la identidad y el desarrollo integral de los nietos.

Es importante seguir una serie de pautas para que esta acción educativa sea efectiva. Seco Villar (2009) divide estas instrucciones en dos grandes ámbitos según el agente educativo al que se refieran. En primer lugar, en cuanto a los abuelos, deben evitar la tentación de hacer de padres; deben respetar y reforzar los criterios educativos de sus hijos; mimar, consentir y ser tolerantes pero sin excesos; proteger y cuidar a los niños; no descalificar o contradecir a los padres; transmitir vivencias y recuerdos; limar asperezas entre padres e hijos y mantener la relación con sus nietos sin importar las dificultades. En cuanto a los padres, deben enseñar a sus hijos a respetar y querer a sus abuelos; visitarles, ayudarles, cuidarles y demostrarles afecto; no deben sentir celos de la relación de sus hijos con sus abuelos; dejar que mimen y consientan a sus hijos; valorar y agradecer su tarea; no exigirles demasiado y conversar con ellos sobre reglas, funciones y límites. 

En definitiva, la acción de los abuelos es fundamental, ya que ayudan a los individuos a desarrollarse, humanizarse y construir su propio sistema de valores. Considero que la magia de este agente educativo es que ellos no pretenden alcanzar el gran efecto que consiguen. Es decir, el bienestar que causan nace del amor tan espontáneo que sienten hacia sus nietos. Sus actividades no persiguen un fin (a diferencia de otros agentes educativos) y eso es precisamente lo que les hace especiales. 

Cuéntame, ¿qué te han enseñado tus abuelos?

Referencias: 

Martínez Martínez, A. L. (2017). El rol de agentes educativos en los abuelos del siglo XXI: transmisión de valores y principales factores que influyen en el grado de relación mantenida con sus nietos. La Razón Histórica: Revista Hispanoamericana de Historia de las Ideas, (37), 44-76. portalinvestigacion.um.es/documentos/63c5f95d7f5a617e754decfe

Seco Villar, M. L. (2009). Los abuelos en la educación de los niños. Padres y Maestros / Journal of Parents and Teachers, (323), 8-11. https://revistas.comillas.edu/index.php/padresymaestros/article/view/1376











domingo, 10 de mayo de 2026

EL CURRÍCULUM OCULTO EN LA EDUCACIÓN DE LA MUJER


Imagen de Pinterest: Flavia mel

¿Cuántas veces habéis escuchado la afirmación "ya no hace falta el feminismo, hombres y mujeres tenemos los mismos derechos"? Sí, tenemos los mismos derechos, pero eso no significa que se cumplan. En la actualidad observo cómo muchos hombres rechazan el feminismo, alegando que las feministas, "odian a los hombres". Eso es incorrecto, el feminismo defiende que no todos los hombres son malos, pero existe porque todas tenemos una historia que contar.

¿No os parece indignante? Un 50% de la población ha vivido situaciones de violencia, de miedo, de acoso, de intimidación o de infravaloración simplemente por su género. Creo que la desigualdad de género es un problema estructural y, en consecuencia, hay algo que estamos transmitiendo a nuestros niños y niñas. Pero encontrar ese currículum oculto no es fácil, debemos de cuestionar todos y cada uno de los aspectos que tenemos interiorizados. 

Una primera imposición a la mujer es la exigencia de ser amable, dócil, paciente y tranquila siempre. Cuando somos pequeñas muchas veces hay un niño que nos molesta, que nos pega o que incluso nos levanta la falda. Entonces, tú llorando vas al profesor o al adulto de turno y este, para consolarte, te dice la típica frase: "te molesta porque le gustas" ¿Qué les estamos enseñando a nuestras niñas? Que cuando un chico te trata mal, es violento contigo y te incomoda, es que le gustas. Entonces le tienes que perdonar, tienes que aguantarte y tienes que fingir para agradar. Nos enseñan a ser tranquilas, pacientes y dóciles. Aquellas que pierden la paciencia son las "locas". Perdemos el derecho a enfadarnos, porque a nadie le gusta una mujer enfadada. 

Cuando eres ya más mayor, sales de fiesta y parece que un elemento indispensable de la noche es el pesado de turno. Este es el chico que se acerca cinco veces a ti durante la noche y al que tú rechazas las cinco veces con un "no, lo siento". Si a la sexta ya le contestas mal, entonces eres una borde, una loca y una exagerada porque "qué dices si yo no quería nada contigo". A nosotras se nos enseña a no perder la sonrisa por nada del mundo y a ellos se les enseña que "el que la sigue, la consigue". Estos hombres son los mismos que, cuando después de declararse, les rechazas amablemente te insultan y te menosprecian (la típica frase de "no eras tan guapa"). 

Luego está el miedo. Ser mujer y pasar miedo van de la mano. Recuerdo que la primera vez que me silbaron tenía 12 años. Estaba paseando con mi abuela y mi hermana, llevaba unos leggins y una sudadera y cuando caminaba por la calle escuche unos silbidos y me giré. Ví a unos hombres de unos 40 años sonriéndome y mirando. Me giré y seguí andando, asustada, sin entender muy bien lo que pasaba. A partir de ahí los pitidos, las miradas, los comentarios obscenos, el cambiarse de acera, etc, pasaron a ser constantes en mi vida. Hay veces que ni nos damos cuenta. Es increíble, tenemos tan normalizado ser tratadas como objetos que ya ni percibimos estas faltas de respeto. Otras veces me quedo en shock, ocurre de repente, pasa un coche, te pita y sigue tan normal. Para ellos es una broma, algo normal, una forma de demostrarte que son "mejores que tú". Para ti es un instante lleno de miedo, de rabia y de incertidumbre. El último tipo de reacción es cuando te enfadas, cuando les gritas de vuelta. Pero entonces ya estás en peligro, porque ¿qué pasa si deciden darse la vuelta? ¿Si deciden seguirte como venganza por tu grito? Entonces sería mi culpa, mi culpa por no haberme callado, por haberme puesto en peligro. Porque lo que más rabia me causa cuando me pasa esto es que, a través del miedo, se aseguran de hacerte sentir inferior. Como ellos normalmente tienen más fuerza física, tú te tienes que callar.

It's second nature to walk home before the Sun goes down 

And put your keys between your knuckles when there's boys around

Isn't it funny how we laugh it off to hide our fear

When there's nothing funny here?

Sick intuition that they taught us, so we won't freak out

We hide our figures, doing anything to shut their mouths

We smile away to ease the tension so it don't go south

But there's nothing funny now

Canción "Boys will be boys"- Dua Lipa 

En una misma línea, ser mujer y los temas tabú también son inseparables. En pleno siglo XXI, la menstruación femenina se sigue tratando como un secreto vergonzoso. Cuando yo era las pequeña, las chicas se contaban como un cotilleo quiénes eran las primeras en tener la regla. Mientras, los chicos se reían de esas mismas chicas. La primera idea que reciben las niñas sobre la menstruación es que se debe esconder, que es algo vergonzoso y asqueroso. Cuando vas al baño no escondes un paquete de pañuelos pero si escondes una compresa ¿por qué? No hay nada más natural y normal que la menstruación, pero tenerla es un secreto. De la misma forma, cuando ya tienes 15-16 años es vergonzoso no tener la regla, a las chicas que les sucede esto tienen un complejo enorme ¿A cuántas niñas se les dice que con su primera regla ya son mujeres? No, no son mujeres son niñas de 12,13,14,15... años. Si les dices que ya son mujeres estás diciéndoles que ya tienen que ser maduras y adultas de la noche a la mañana. A las mujeres siempre se nos exige ser reponsables, de lo nuestro y de lo de los demás. Asimismo, a las adolescentes se les dice que tienen que protegerse y cuidarse, que no pueden no usar anticonceptivos. No digo que esto esté mal, todo lo contrario, es necesario formar a los adolescentes en salud sexual. Pero, ¿les damos la misma charla a los hombres?

La respuesta, según las investigaciones de la psicóloga María Raguz, es que no. A lo largo de la historia se ha establecido un enfoque donde la reproducción y la planificación son vistas como un "asunto de mujeres", centrado casi exclusivamente en el cuerpo femenino. Esta educación diferencial tiene consecuencias directas en la autonomía de la mujer. El estudio señala que, mientras a nosotras se nos carga con la responsabilidad de "cuidarnos", muchos hombres son educados en una masculinidad que, o asocia el uso de protección con una pérdida de placer o de control, o no se preocupa por tener relaciones sexuales seguras ya que el estereotipo existente asocia la virilidad masculina al descontrol y al riesgo. Al final, esta falta de educación en la corresponsabilidad masculina convierte un acto que debería ser mutuo en una forma de descompromiso y ejercicio de poder que nos deja solas ante las consecuencias. 

Otra de las exigencias de ser mujer es ser perfecta. Desde pequeñas crecemos con películas en las que las protagonistas realizan dietas extremas. Así, crecemos con la idea de que las villanas son "gordas" y las princesas "delgadas". Poco a poco, se nos establece la idea en la cabeza de que si no eres delgada no eres válida. El diario ABC (2021) nos informa de que en España hay 400.000 personas que sufren anorexia nerviosa, bulimia o trastornos por atracón. Según la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB), de estas 400.000 personas un 90% son mujeres. Esta misma asociación señala que 

«La presión social ejercida sobre las mujeres y las niñas es un factor de riesgo con una influencia evidente en el desarrollo y mantenimiento de los trastornos de la conducta alimentaria. Es necesario y urgente cambiar el modelo de belleza femenino actual, excesivamente delgado, por un modelo que fomente la salud y el respeto por la diversidad corporal». Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) son la tercera enfermedad crónica entre la población femenina adolescente de los países desarrollados como España. 

Vídeo de Youtube: Las chanels comen algodón- chaneloberlinla1235

Esta exigencia de perfección no solo se limita al aspecto físico. Tienes que ser una madre perfecta, una esposa perfecta, una profesional impecable, etc. Recuerdo una frase que me dijo mi madre que se me quedó grabada: "Un padre que lleva a sus hijos al McDonald's es un padre guay. Una madre que lleva a sus hijos al McDonald's es una mala madre". Todo lo que hace una mujer lo tiene que hacer bien, porque cuando eres mujer tienes que cumplir un ideal impuesto en el que no se te permite tener defectos ¿No os parece absurdo que cuando una mujer famosa o con poder sale en las noticias se habla sobre su ropa, su maquillaje, etc, pero nunca de sus ideas? 



Un ejemplo de esto fue cuando una de las abogadas más prestigiosas del mundo, Amal Clooney, realizó un discurso en la ONU defendiendo los derechos humanos y un titular comento su "baby bump". Incluso cuando logramos ocupar espacios de poder, el currículum oculto nos persigue. A una mujer científica, política o empresaria no se le juzga solo por la brillantez de sus resultados, sino que se la somete a un escrutinio asfixiante que los hombres desconocen. Para el mundo, nuestras ideas nunca vienen solas: vienen acompañadas de una lista interminable de expectativas sociales que debemos cumplir para ser consideradas "válidas". 



En definitiva, si realmente queremos transformar el mundo, debemos empezar por la educación. No basta con enseñar igualdad, debemos desprendernos de todas aquellas ideas que tenemos interiorizadas, evitando transmitir estas reglas no escritas a nuestras hijas e hijos o a nuestros alumnos y alumnas. La desigualdad de género va mucho más allá, es un problema estructural que dicta unas exigencias imposibles e invisibles a las mujeres. Ser libres e iguales implica tomar conciencia de estas exigencias y romper con ellas. 

¿Y tú qué piensas? ¡Espero que este post te haya ayudado a tomar conciencia y que todos juntos podamos luchar por un mundo más justo!


Referencias:

Raguz, M. (2000). Salud sexual y reproductiva y el desarrollo de las mujeres: el rol de los hombres. Revista de Psicología de la PUCP18(1), 105-144. dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4531345

K. (2017, 10 de marzo). People are dragging TIME after it said Amal Clooney was “showing off her baby bump” at the UN [Captura de pantalla]. BuzzFeed News. https://www.buzzfeednews.com/article/kassycho/people-are-dragging-time-after-it-said-amal-clooney-was-show


USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Considero que la Inteligencia Artificial (IA) es una herramienta muy útil y, por ello, la utilizo con frecuencia para hacer apuntes, entende...